Características del sueño humano

Sin que llegue a tener la duración que tiene en los koalas o en los perezosos, el sueño es para los humanos una parte fundamental de su vida. Les permite crecer, reponer sus sistemas, estimular su creatividad, consolidar su memoria y descansar de un día agotador. En suma, se trata de una necesidad biológica implicada en la regeneración de las funciones tanto físicas como psicológicas de un individuo.

La privación del sueño tiene consecuencias desastrosas en el organismo humano, y aún así hay quienes todavía subestiman el poder de una buena noche en los brazos de Morfeo. Los bebés regularmente duermen todo el día, mientras que los ancianos pueden dormir menos tiempo que los individuos jóvenes. No todas las personas necesitan la misma cantidad de horas de sueño; esto depende de su edad, sus actividades, las necesidades de su organismo y otros factores. No obstante, es importante satisfacer la necesidad en tiempo y calidad.

No todas las personas necesitan la misma cantidad de horas de sueño; esto depende de su edad, sus actividades, las necesidades de su organismo y otros factores.

Funcionamiento del sueño humano

¿Por qué el ser humano duerme durante la noche y no durante el día? ¿Quién determinó que así fuera? Como muchas otras funciones del cuerpo, los patrones de sueño están en sintonía con la producción de hormonas.

La glándula pineal, ubicada detrás del tálamo y cerca del centro del encéfalo, interviene en la regulación de los ritmos circadianos y los ciclos del sueño y de vigilia, mediante la producción de una hormona llamada melatonina. Cuando el individuo percibe luz brillante, la glándula pineal segrega poca melatonina debido a que la luz estimula una zona del hipotálamo llamada núcleo supraquiasmático y en consecuencia, este manda señales a la glándula pineal por medio de conexiones nerviosas de la médula espinal; los niveles aumentan en condiciones oscuras, lo que provoca la sensación de sueño. El aumento y descenso de los niveles de melatonina crea un ritmo de niveles hormonales que se repite día con día.

Se llama vigilia a la etapa consciente, en la que todavía se está despierto. Una vez que te has quedado dormido, se generan cambios en tu actividad cerebral, en tu respiración, en tu temperatura, en tu ritmo cardíaco y en varias funciones más de tu cuerpo. En este estado, disminuye tu capacidad para reaccionar ante los estímulos externos y la demanda de las funciones se reduce; dado que estás inactivo, la temperatura y la presión arterial descienden, pero en general los niveles de glucosa, oxígeno y dióxido de carbono se mantienen constantes.

Se llama vigilia a la etapa consciente en la que aún estamos despiertos pero la capacidad para reaccionar ante los estímulos externos disminuye de manera significativa.

Fases del sueño humano

Hace mucho tiempo se creía que al dormir el cerebro entraba en una fase “inactiva”, ¡pero qué equivocados estaban! El cerebro no descansa nunca. Hoy se sabe que hay actividad cerebral durante el sueño, pero difiere según sus fases.

-Sueño no REM. Es el estado de reposo caracterizado por la escasa conciencia del medio ambiente externo, baja actividad cortical y escasez de pensamientos internos. Consta de:

– Fase 1. El individuo está entre el sueño y la vigilia. Los músculos están más activos que durante las fases posteriores. Se entra en un sueño ligero.

– Fase 2. El individuo entra de lleno al sueño. El ritmo respiratorio disminuye ligeramente y después se regulariza junto con el ritmo cardíaco. La temperatura corporal también disminuye.

– Fases 3 y 4. El durmiente ya no responde ante los estímulos externos indirectos; entra en un sueño más profundo y reparador. Cae el nivel de la presión arterial, los músculos se relajan y se produce el crecimiento y la reparación de tejidos. Además, diversas hormonas son liberadas en el torrente sanguíneo.

-Sueño REM o MOR (Movimientos Oculares Rápidos). Es el estado del sueño en el cual el individuo experimenta una escasa conciencia del medio ambiente, alta actividad cortical y períodos de movimientos rápidos de los ojos. Es en este estado cuando se produce la mayor parte de los sueños, las imágenes oníricas que pocas veces se recuerdan al despertar.

Sueño

Generalmente, una persona entra al sueño REM unos 90 minutos después de haberse quedado dormido y se repite cada mismo tiempo, aunque su duración se alarga en tanto pasan las horas. La temperatura corporal desciende hasta llegar a su nivel más bajo y aumenta la frecuencia respiratoria. Como los músculos se encuentran inactivos, el cuerpo está completamente relajado y en efecto, los ojos se mueven hacia atrás y adelante.

La actividad del cerebro se dispara y puede ser incluso más activo que durante la vigilia. Los sueños más vívidos o intensos ocurren y el durmiente es capaz de recordar algunos. La generación de sueños es aún un fenómeno escasamente comprendido, pero los científicos creen que están relacionados con los sucesos acontecidos durante la vigilia, quizá como un mecanismo para la formación de recuerdos o como una “simple” consecuencia de la actividad cerebral.

Trastornos del sueño en los humanos

-Apnea del sueño. Durante el sueño, la respiración se ve interrumpida durante unos instantes debido a que se bloquean la parte superior de las vías aéreas. Las interrupciones pueden ocurrir hasta 30 veces en una hora.

-Insomnio. Es la dificultad para conciliar y mantener el sueño, y es síntoma de otras afecciones del individuo.

-Narcolepsia. Es un trastorno causado por un mal control de los ciclos de sueño y vigilia. El narcoléptico siente extrema somnolencia la mayor parte del tiempo e incluso puede quedarse dormido de forma involuntaria. Los ataques de sueño repentino duran desde unos segundos hasta varios minutos.