El Efecto Invernadero

Quizá la palabra invernadero nos recuerde a una construcción de material transparente para cultivar plantas. Esto muy común y es utilizado para mantener a los diferentes tipos de vegetación dentro de un lugar más cálido de lo que se puede sentir en el exterior, especialmente en las horas nocturnas donde en algunas latitudes suele enfriar demasiado.

El calor atrapado en estos edificios de vidrio u otro material resistente que deje entrar luz solar, se conserva durante todo el día, incluso, sin importar la estación del año o los cambios climáticos que puedan suscitarse. El invernadero está adaptado para atrapar calor o para ser ventilado en caso de que se sobrecaliente.

Con esta breve explicación sobre la función de un invernadero, podemos ahora imaginarnos qué es el efecto invernadero en la Tierra. ¿Qué pasa cuando en el mundo no existen aberturas o grandes ventanas para liberar el calor?

Efecto invernadero en la Tierra

El efecto invernadero en la Tierra no es una situación negativa y como referencia general podríamos relacionarlo con un invernadero de plantas, pero el proceso real es mucho más complejo. Este se lleva a cabo de manera natural y permite que exista la vida como tal, pues de lo contrario, las temperaturas globales promedio serían inferiores a los -18 °C y con ello no podrían surgir tantas especies naturales como las que hoy conocemos.

El proceso es el siguiente:

La radiación solar llega a la atmósfera y parte de esto se refleja en el espacio exterior, pero el resto se introduce en la atmósfera y llega a la superficie terrestre, donde nuevamente una parte se refleja hacia afuera y otra es absorbida mayormente por los océanos.

Un porcentaje del calor generado por el planeta ya caliente sale al espacio, y lo que resta se refleja en la atmósfera permitiendo que la Tierra tenga la temperatura adecuada para mantener y desarrollar nueva vida. El problema del efecto invernadero es que el exceso de gases acumulados impiden el continuo ciclo natural y el calor no puede ser liberado al espacio.

Es decir, el aumento de los gases de efecto invernadero hace que la Tierra sea más caliente de lo normal, generando una serie de reacciones imprevistas y muchas veces devastadoras para todos los organismos con vida.

Los principales gases de efecto invernadero son el dióxido de carbono (CO2), óxido nitroso (N2O), vapor de agua (H2O), metano (CH4) y ozono (O3), pero existen otros que son completamente de origen antrópico como los halocarbonos.

Consecuencias del efecto invernadero.

El calentamiento global que produce el efecto invernadero conlleva a importantes cambios climáticos en diferentes puntos de la Tierra. Cabe aclarar que el cambio climático no solamente se produce ante esta situación, sino que también está relacionado con variaciones solares y orbitales, corrientes oceánicas, vulcanismo, etc., etc.

El aumento de 5,4,3,2 o hasta un grado de temperatura en el planeta tiene consecuencias imposibles de ignorar. Hoy podemos saber que el Ártico es una zona donde este fenómeno ha impactado de manera creciente; los océanos naturalmente fríos que se han vuelto más cálidos, ya no ofrecen los mismos nutrientes que requieren los animales de aquellos ecosistemas y las estaciones del año son impredecibles y parecen no “respetar” sus temporadas, entre muchos otros ejemplos.

Acciones que provocan el efecto invernadero.

La quema de combustibles como petróleo, carbón y gas natural, la deforestación, la agricultura o los incendios forestales provocados generan dióxido de carbono en enormes cantidades.

Cómo podemos contribuir: usar menos el automóvil y revisarlo constantemente para descartar fallos contaminantes. No tirar colillas de cigarro y/u objetos de vidrio en carreteras y no provocar incendios.

La combustión de automóviles, fertilizantes, y desechos generados por industrias y por la agricultura principalmente, producen óxido nitroso, un gas incoloro que puede causar náuseas y daños en el sistema nervioso.

Cómo podemos contribuir: no quemar desechos sólidos, utilizar menos el automóvil y en nuestra localidad reportar a las industrias con mal manejo de sus residuos.

Los tiraderos de basura, la descomposición de desechos orgánicos, los excrementos de animales, la ganadería y la industria petrolera, son grandes causantes de la producción de metano.

Cómo podemos contribuir: generar menos basura y adoptar la cultura del reciclaje.

Carburos hidrofluorados, carbonos perfluorados y clorofluorocarbonos, son ejemplos de otros gases de efecto invernadero que son generados mayormente por la industria frigorífica y el sector industrial, es decir, por sistemas de refrigeración, aerosoles y producción de plástico.

Desde el inicio de la revolución industrial hasta el final del siglo XX, la cantidad de dióxido de carbono en la atmósfera aumentó alrededor de un 30 por ciento, mientras que la de metano se duplicó.

Aunado a lo anterior, la deforestación de enormes hectáreas de vegetación y la acidificación oceánica, impide que estos dos elementos naturales, la vegetación y las aguas, puedan ayudar en mayor porcentaje a disminuir el efecto invernadero. Entre más plantas sembradas y más mares y océanos saludables, mayores porciones de dióxido de carbono serán absorbidos y la producción de oxígeno se mantendrá estable.

 

 

Fuentes

https://spaceplace.nasa.gov/greenhouse/en/

https://www3.epa.gov/climatechange//kids/basics/today/greenhouse-effect.html

https://www.britannica.com/science/greenhouse-effect

http://www.environment.gov.au/climate-change/climate-science-data/climate-science/greenhouse-effect

https://www.gob.mx/inecc/acciones-y-programas/gases-y-compuestos-de-efecto-invernadero