Canis lupus dingo

Muy parecido a un perro doméstico, el dingo es uno de los carnívoros que más se asocian con Australia. Su origen es excepcional: se cree que desciende de lobos del sur de Asia, o de perros semidomesticados del este o sur de Asia que, al ser introducidos en Australia, volvieron al estado salvaje.

Se le considera una subespecie de lobo gris (Canis lupus).

Orden: Carnivora
Familia: Canidae
Género: Canis

Descripción

El dingo tiene características anatómicas que difieren según la región donde vive. En Australia mide aproximadamente 52-60 centímetros de altura hasta los hombros y unos 117-154 desde la punta de la cola hasta la nariz. La longitud de la cola es de aproximadamente 31 centímetros. Ahora bien, este cánido de orejas permanentemente erguidas y cuerpo ágil y atlético pesa entre 13 y 20 kilogramos. Los individuos más grandes han alcanzado hasta 27-35 kilogramos. La especie muestra dimorfismo sexual, pues los machos adultos son más grandes que las hembras. Típicamente, los dingos del centro y sur de Australia son un poco más pequeños que los del norte y noroeste.

Su pelaje es amarillo, ligeramente dorado o de color arena, más claro en la parte inferior del cuerpo y en el rostro y con algunas zonas marrones o sutilmente rojizas. Los dingos de pelaje más oscuro generalmente se distribuyen en los bosques, mientras que los de color claro persisten en las zonas arenosas. Mientras tanto, los individuos del sureste asiático suelen ser más oscuros. También se ha visto dingos de color blanco o beige muy claro, pero no se trata de casos de albinismo.

Distribución y hábitat

A pesar de que Canis lupus dingo es descrito comúnmente como un animal australiano, su rango de distribución completo abarca hasta el sureste de Asia, incluidos China, Camboya, India, Laos, Indonesia, Tailandia, Malasia, Birmania, Filipinas, Papúa Nueva Guinea y Vietnam.

Información sobre los dingos.

Par de dingos – Canis lupus dingo.

Vive en muchos tipos de hábitats. En Australia ocupa desiertos áridos calurosos, humedales tropicales, bosques y picos boscosos cubiertos de nieve. En Papúa Nueva Guinea habita páramos alpinos tropicales a unos 3,800 metros de altitud y en Asia continental acostumbra morar cerca de los asentamientos humanos. Otros hábitats del dingo son planicies, áreas rurales montañosas y bordes de bosques junto a pastizales. Se refugia en cuevas, madrigueras desocupadas o troncos huecos, preferentemente cerca de cuerpos de agua.

El dingo no es oriundo de Australia. De hecho, se cree que los nativos de pueblos austronesios llevaron al dingo de Asia hasta dicho país y otras islas del sureste asiático hace 1,000-5,000 años atrás, pero incluso en la actualidad el origen de Canis lupus dingo no está claro.

Alimentación

Canis lupus dingo es el principal carnívoro de Australia, y puede alimentarse de una amplia variedad de presas. Se ha contabilizado unas 170 especies en la dieta del dingo, desde pequeños insectos hasta búfalos, pero se basa en un 60-72 por ciento en mamíferos. La lista de presas incluye canguros rojos (Macropus rufus), ualabíes de pantano (Wallabia bicolor), ratas oscuras (Rattus colletti), gansos urracos (Anseranas semipalmata), pósums de cola de cepillo (Trichosurus vulpecula), ratas (Rattus villosissimus), ualabíes ágiles (Macropus agilis), conejos comunes (Oryctolagus cuniculus), uómbats comunes (Vombatus ursinus), bandicuts (familia Peramelidae), ualarúes comunes (Macropus robustus), peces, lagartijas y ganado, además de muchos tipos de roedores.

Si tiene la oportunidad, aprovecha comer desechos domésticos o los que los campistas y pescadores dejan a la intemperie. En Asia, donde vive cerca de los humanos, se ha adaptado al consumo de frutos, arroz cocido y otros tipos de residuos de alimentos que en la naturaleza no encuentra. Es un depredador generalista, por lo que se desplaza libremente por su hábitat en busca de comida sin especializarse en una presa específica. Sale a cazar por la noche, y suele hacerlo solo a menos que la presa sea grande y requiera cooperar con otros dingos.

Comportamiento

El dingo es un animal social, si bien los adultos jóvenes suelen vivir de forma solitaria durante las temporadas no reproductivas. Durante estas, por el contrario, forma grupos de 3 a 12 individuos liderados por una pareja dominante compuesta por macho y hembra. La manada permanece en la zona original, es decir, donde nacieron los integrantes, pero se desplaza entre 10 y 20 kilómetros por día dentro de la misma zona. Es una especie territorial, pero no suele haber mucha interacción entre las manadas de dingos.

Amenazas del dingo.

Dingo en cautiverio.

Reproducción

Los hábitos reproductivos varían de región a región. En Australia, la temporada reproductiva abarca de marzo a abril, pero en el sureste asiático comprende agosto-septiembre. Las hembras llegan a la madurez sexual a los 9-12 meses de edad, pero los machos tardan más: la alcanzan entre su primer y tercer año de edad.

Solo la hembra dominante tiene cachorros y da a luz una camada por año; por lo general la pareja alfa se aparea junta durante el resto de su vida. Aunque puede resultar cruel, si otra hembra de la manada queda preñada, la hembra dominante mata a los cachorritos con la intención de asegurar su propia descendencia. La madre espera entre 61 y 69 días para ver nacer a sus crías; esto corresponde al período de gestación.

Una camada común tiene de 1 a 10 cachorros que reciben cuidados tanto de su madre como de las otras hembras de la manada. A los 3-6 meses de edad, las crías ya tienen las habilidades que les permiten independizarse.

Amenazas y conservación

El dingo es una especie amenazada al estar catalogado en la categoría “Vulnerable” en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Anteriormente estuvo clasificado como especie de “Preocupación Menor”. ¿Por qué ahora se considera que su supervivencia peligra?

En primer lugar, muchos dingos se han reproducido con perros domésticos, lo cual es un riesgo para el mantenimiento a largo plazo de la especie Canis lupus dingo. En la actualidad existen muchos híbridos y el número está aumentando. En segundo lugar, se ha incrementado el interés por mantener dingos como mascotas, hecho que puede ser peligroso tanto para el comprador como para el animal si no se conocen bien las necesidades del cánido. Otras amenazas son el comercio de su piel y su carne.

Actualmente existen en Australia áreas protegidas donde viven dingos, y en general, están protegidos en los parques nacionales, salvo en los demás países donde vive.