Definición

Desertización o desertificación alude a un proceso de degradación del suelo en el que las tierras se vuelven estériles y no pueden soportar ningún tipo de vida animal o vegetal. Según la Convención de las Naciones Unidas de lucha contra la Desertificación (United Nations Convention to Combat Desertification), esta es la degradación de las tierras en áridas, semiáridas y subhúmedas, como resultado de distintos factores, como las actividades humanas y las variaciones del clima.

La desertificación no implica necesariamente que las tierras se cubran de arena o que los desiertos avancen y aumenten su tamaño. Sin embargo, sí que la tierra fértil se convierta en desierto, lo que pone en peligro la supervivencia de la flora y fauna y la de las comunidades humanas que dependen directa o indirectamente del suelo para vivir.

Es un proceso que puede ser lento o rápido según las condiciones de una región, y no es exclusivo de los sitios de clima árido o semiárido, como muchas del norte de África o de Medio Oriente. Esto significa que cualquier zona del mundo, incluso las situadas en regiones tropicales, corre riesgo de desertificarse si uno o más factores causantes se unen.

La desertificación tiene lugar en países subdesarrollados o en vías de desarrollo.

Causas

Entre las principales causas de desertificación del suelo están:

-La pérdida de la mayor parte de su vegetación. Ya sea por la deforestación causada por el ser humano o por fenómenos naturales, la pérdida de árboles y demás plantas deja el suelo desprotegido de los fenómenos naturales y reduce su capacidad para retener el agua, lo que a final de cuentas aumenta su aridez.

-El pastoreo intensivo. Los animales dañan el suelo con sus pezuñas y consumen gran cantidad de vegetación baja.

-La agricultura intensiva. Si no se practica sosteniblemente, las plantas agotan los nutrientes del suelo y este pierde su fertilidad. Por ende, no puede solventar nuevos cultivos.

El proceso de desertificación es favorecido por largos o profundos períodos de sequía, la acción del viento y la erosión. El cambio climático tiene un papel destacado, ya que el aumento de las temperaturas favorece las sequías.

Se trata de un proceso dinámico y complejo en el que confluyen factores biológicos, sociales, físicos, culturales, políticos y económicos. Por ejemplo, la deforestación suele obedecer a la alta demanda de bienes y servicios que dependen de la madera u otras partes de los árboles, a la necesidad de conversión de las tierras en zonas para el desarrollo de la agricultura o ganadería, o a la necesidad de construcción o aumento de zonas pobladas.

Efectos

Las consecuencias de la desertificación suponen un fuerte impacto para el medio ambiente y para las personas. Grandes áreas de suelo desértico implican menor espacio para el desarrollo de plantas y animales, menor cantidad de árboles esenciales para la transformación de oxígeno, pérdidas agrícolas, hambrunas (debido a la imposibilidad de cultivar) en las zonas afectadas, desplazamiento de poblaciones e inestabilidad social y política, entre otros efectos.

También existen riesgos sobre la salud humana, puesto que la pérdida de cultivos puede generar desnutrición y el polvo que el viento levanta de las superficies estériles, al ser respirado, afecta las vías respiratorias. A menudo, la desertificación tiene lugar en países subdesarrollados o en vías de desarrollo, en donde la sobrepoblación y la pobreza aumentan la presión sobre las tierras para producir alimentos y cultivos para vender; en muchos casos las prácticas agrícolas son insostenibles y aumentan el peligro de desertificación o lo agravan.

Una medida esencial es la reforestación de las áreas despojadas de sus plantas.

Posibles soluciones

Es prácticamente inviable reconvertir suelos desérticos en suelos fértiles, pero hay muchas medidas para prevenir y evitar la desertización. A nivel internacional, muchos gobiernos han desarrollado planes de acción cuya intención es contrarrestar los efectos sobre la biodiversidad, y numerosas organizaciones ponen todos sus esfuerzos en reforestar áreas desnudas, lo que a mediano y largo plazo protege el suelo de la acción de los agentes geológicos externos.

Una medida esencial es, por supuesto, la reforestación de las áreas despojadas de sus plantas. Dado que la fertilidad de la tierra es un asunto muy importante para la agricultura, en muchos lugares se ha proporcionado información sobre técnicas y estrategias de cultivos sostenibles, y se han puesto en práctica. Algunas veces se opta por instalar vallas artificiales para contener la arena, y vallas compuestas de árboles o arbustos para detener el crecimiento de los desiertos o de los efectos de la desertificación.

En 1994 se estableció la Convención de las Naciones Unidas de lucha contra la Desertificación, un acuerdo internacional enfocado en trabajo conjunto para recuperar la fertilidad de las tierras y disminuir los efectos de la sequía, entre otros temas.

En corto

-Se estima que cada año se pierden unas 12 millones de hectáreas de tierra debido a la sequía y la desertificación.

-Se cree que aproximadamente un tercio de la superficie terrestre corre el riesgo de padecer desertificación.

-La degradación del suelo se hizo más grave durante el siglo XX, cuando todos los factores causantes se combinaron.

 

 

 

Fuentes

https://en.wikipedia.org/wiki/Desertification

http://www.un.org/en/events/desertificationday/background.shtml

http://pubs.usgs.gov/gip/deserts/desertification/

http://www.unesco.org/mab/doc/ekocd/chapter1.html

http://www.who.int/globalchange/ecosystems/desert/en/

http://www.fao.org/docrep/v0265e/v0265e01.htm