Características

Unas 350 millones de personas alrededor del mundo experimentan depresión, un trastorno mental (y enfermedad) muy frecuente y más grave de lo que podría pensarse. Se caracteriza por un bajo estado de ánimo y severos sentimientos de tristeza, si bien aqueja de manera distinta a las personas. Afecta los sentimientos, la forma de pensar y la forma de actuar.

La depresión se diferencia de la tristeza ocasional por su gravedad. Todas las personas han sentido la tristeza o el abatimiento que suceden a algún episodio de la vida o un evento, pero las personas con depresión se sienten tristes, infelices, miserables o irritables la mayor parte del tiempo durante varias semanas o meses, y esto afecta su vida cotidiana. Pierden el interés en cosas que antes eran atrayentes y disfrutables, sienten ansiedad y tienen pensamientos mayormente negativos.

Puede presentarse en personas de todas las edades, desde niños hasta adultos mayores, y los síntomas varían de leves a graves. En los casos más graves es un serio problema de salud que llega a conducir al suicidio.

En los casos más graves es un serio problema de salud que llega a conducir al suicidio.

Síntomas

  • Bajo estado de ánimo durante la mayor parte del tiempo.
  • Estado de ánimo irritable o iracundo.
  • Cansancio, desgana o falta de energía.
  • Dificultad para dormir o somnolencia excesiva, es decir, dormir menos o más horas de lo normal.
  • Aumento o disminución del apetito, con los subsecuentes aumento o reducción de peso.
  • Dificultad para concentrarse y tomar decisiones.
  • Sentimiento de desesperanza.
  • Sensación de desamparo.
  • Incapacidad de disfrutar, apatía por cosas que anteriormente eran disfrutables.
  • Sensación de que todo es inútil o sin sentido.
  • Culpa, odio a sí mismo.
  • En algunas personas, pensamientos delirantes o de muerte o suicidio.
  • Llanto que aparece rápidamente y sin razón aparente.

Factores de riesgo

-Ser mujer. Más mujeres que hombres se sienten deprimidas, según la Organización Mundial de la Salud.

-Tener una personalidad con rasgos de baja autoestima, pesimismo, dependencia, tendencia a abrumarse rápidamente y excesiva autocrítica.

-Tener familiares que han padecido o padecen depresión, trastorno bipolar, alcoholismo o que han incurrido en el suicidio.

-Haber experimentado un evento traumático o una experiencia difícil, por ejemplo: abuso sexual, violencia intrafamiliar, muerte de un ser querido, pérdida de empleo y final de una relación amorosa.

-Padecer una enfermedad crónica o una lesión grave, como cáncer o enfermedades del corazón.

-Haber padecido otros trastornos mentales.

-Abusar de las drogas o el alcohol.

-Pertenecer a una minoría social. Los gais, lesbianas, bisexuales y personas transgénero parecen ser más susceptibles si sienten falta de apoyo o discriminación.

Causas

Es difícil determinar una única causa de la depresión, que es un trastorno del cerebro. A menudo es resultado de ciertos factores sociales, psicológicos y biológicos, razón por la que es diferente entre las personas. Así pues, la depresión tiene varios orígenes, aunque la causa exacta es incierta.

En algunos casos, la depresión es hereditaria, por lo que personas con historial familiar con este trastorno tienen mayor riesgo de padecerla en algún momento de su vida. Según la Asociación Americana de Psiquiatría (APA, por sus siglas en inglés), si un gemelo idéntico la tiene, su hermano tiene un 70 por ciento de probabilidades de desarrollarla. La química del cerebro también está implicada, pues es un hecho que las personas con depresión tienen una química cerebral distinta de la de las personas no afectadas. Los cambios en las funciones, las interacciones y los efectos de los neurotransmisores implicados en el mantenimiento del estado de ánimo pueden estar relacionados con la depresión. Algunos medicamentos también pueden causar el problema.

En algunos casos, la depresión es hereditaria, por lo que personas con historial familiar con este trastorno tienen mayor riesgo de padecerla.

El estrés y la ansiedad que se producen por un suceso negativo pueden desencadenar la depresión. Es muy común tras la muerte de un ser querido, un despido laboral o una ruptura amorosa. Asimismo, problemas crónicos o muy graves de la salud son capaces de llevar al individuo a la tristeza persistente. Ahora bien, ¿por qué las mujeres sufren más de depresión que los hombres? La respuesta parece estar en los cambios en los niveles hormonales durante el transcurso de su vida.

La depresión generalmente comienza entre los 15 y los 30 años de edad.

Complicaciones

La falta de tratamiento propicia que la depresión se vuelva crónica o recurrente, es decir, que amaine y regrese a lo largo del tiempo, lo que disminuye la calidad de vida de la persona. En términos generales, empeora si no se trata, de modo que interfiere en las relaciones del individuo con sus amigos, conocidos y su familia, y  hasta en su trabajo o escuela. Puede aumentar la vulnerabilidad ante las enfermedades cardíacas y la diabetes, así como de otras dolencias.

Algunas personas deprimidas comienzan a realizar otras actividades destructivas, como cortarse o mutilarse partes del cuerpo, en un intento por desviar el dolor interno. Otras cometen suicidio o mueren por alguna enfermedad más relacionada con su depresión.

Diagnóstico

Una persona debe solicitar ayuda profesional inmediata si tiene 3 o más síntomas de depresión, escucha voces o si su tristeza ha afectado su vida laboral, familiar o amorosa. Para un diagnostico de depresión, los síntomas deben durar al menos dos semanas. El paciente debe relatar al médico todos sus sentimientos. Sin embargo, no es muy frecuente que acuda con un médico general, psicólogo o psiquiatra antes de tener problemas graves.

Normalmente se hace un examen físico al individuo para revisar su estado de salud general, y  veces también alguna prueba de sangre o de tiroides. Una evaluación psicológica es elemental para salir de dudas.

Tratamiento

El médico prescribe el mejor tratamiento para el tipo de depresión que una persona tiene. Algunos individuos se mejoran con un poco de descanso y quizá algunas terapias, pero los casos moderados a graves pueden requerir medicamentos antidepresivos que contribuyen a modificar la química del cerebro. Estos solo deben ser tomados de la manera en la que el médico señala, y cualquier efecto negativo debe ser avisado.

La psicoterapia se usa a menudo en los casos de depresión leve, y en los moderados a graves se utiliza junto con la medicación. Mediante la terapia cognitivo-conductual se ayuda a la persona a resolver sus problemas a través de nuevas formas de pensar, comprender y trabajar. Si la psicoterapia y los medicamentos no surten efecto, se puede proceder a la terapia electroconvulsiva, que estimula eléctricamente el cerebro del paciente anestesiado.