Consecuencias del Consumo de Drogas.

Si buscamos la palabra ‘droga’ en la Real Academia Española, encontraremos que es una “Sustancia o preparado medicamentoso de efecto estimulante, deprimente, narcótico o alucinógeno”. También podremos observar que la define simplemente como un medicamento común. Esto no suena tan mal como lo que sabemos de las drogas como parte de nuestro conocimiento general.

El consumo de drogas está relacionado con una calidad de vida poco deseable. Las drogas son sustancias psicoactivas; es decir, sustancias químicas que afectan directamente al sistema nervioso central provocando cambios en sus funciones, además de conductas peligrosas.

Las drogas duras son fuertemente adictivas y dañinas.

Ser consumidor de ciertas drogas no necesariamente es sinónimo de ser adicto; no obstante, del uso a la adicción existe una delgada línea que en cualquier instante podría rebasarse. Es por ello que instituciones de salud alrededor del mundo alertan sobre su consumo, pues es muy fácil caer en la adicción aún sin tener un consumo inicial constante. Esta entrada al mundo de las drogas consta de tres etapas:

Uso

Se comienza su uso sin dependencia. Esto es, durante eventos sociales, en momentos de diversión o por simple curiosidad.

Abuso

El uso de las drogas se hace cada vez más frecuente. Se recurre a ellas para sentirse mejor al evitar problemas o situaciones de estrés. La aparente tranquilidad y placer que provocan los efectos hace que el consumo aumente.

Adicción

La transición de abuso a adicción puede pasar desapercibida si la persona no está consciente de que cada vez hace más uso de una sustancia para sentirse mejor. En esta etapa, la dependencia que ya se tiene provoca que el adicto consuma en repetidas ocasiones para experimentar los efectos “agradables”. La adicción o dependencia es el estado físico y psicológico que resulta del abuso de una droga.

La adicción física es cuando las neuronas del cerebro crean la necesidad de recurrir a la droga, ya que el cuerpo se ha acostumbrado a ella. La adicción psicológica es la necesidad de consumo que se manifiesta mediante pensamientos o emociones ante una situación de estrés o en otras palabras, cuando se cree que se necesita la sustancia para ‘funcionar’. No necesariamente tiene que existir una dependencia física en este caso.

Drogas y daños a la salud.

Tipos de drogas

No todas las drogas son iguales; existen las drogas legales e ilegales, así como las drogas blandas y duras. Las drogas legales más conocidas son el alcohol y el tabaco, pero también entran los inhalables como el thinner y los pegamentos. En las ilegales encontramos un amplio listado de ejemplos, pero las más conocidas son la cocaína y la heroína.

En el caso de los tranquilizantes, estos son considerados drogas si se emplean sin alguna receta médica, sin control y en dosis no adecuadas para el organismo. Por otro lado, su uso bajo prescripción médica no representa peligro para la salud. En el caso de la marihuana, es legal en algunas ciudades del mundo como uso medicinal, y en otras su uso libre es permitido siempre y cuando el consumidor respete las leyes en cuanto a su consumo, posesión y comercialización.

Con relación a las drogas blandas o duras, las blandas son aquellas que no causan adicción, o en algunos casos en bajo grado, mientras las drogas duras son fuertemente adictivas y dañinas.

Consecuencias de las drogas a la salud.

Aunque el exceso de cualquier droga es muy perjudicial para la salud, una adicción a la mariguana no causa los mismos efectos que una adicción a la heroína, por poner un ejemplo.

La Administración para el Control de Drogas del Departamento de Justicia de los Estados Unidos (DEA), clasifica a las drogas de acuerdo a sus elementos farmacológicos y efectos en el organismo.

Inhalantes.

Son productos de venta libre al ser diseñados para uso doméstico. Por ejemplo: pegamentos, tintas, aerosoles, limpiadores, diluyentes y un total de más de 1,000 productos. Estos son inhalados a través de la nariz o la boca, ya sea de forma directa o por medio de paños humedecidos con los productos.

Los inhalantes provocan pérdida de conciencia, daños en el cerebro, problemas de concentración y memoria, pérdida de coordinación, euforia, dificultades para decir palabras y muerte súbita.

Esteroides.

Los esteroides también pueden ser sustancias adictivas si se abusa de su consumo. Se trata de versiones de testosterona producidas sintéticamente para promover el crecimiento de los músculos, mejorar el rendimiento físico y lucir con una mejor apariencia. Los esteroides son muy populares dentro del mundo del fisicoculturismo.

Los efectos de la adicción a los esteroides dependen de la edad, el sexo, el tipo de producto y cantidades empleadas, pero los más comunes son: acné, encogimiento de testículos, aumento del tamaño de los senos, cambios de humor, agresividad, así como riesgo de enfermedades cardíacas y hepáticas.

En las mujeres la voz se vuelve más grave, crece el vello facial y corporal, aparecen brotes de acné y se manifiestan irregularidades en los ciclos menstruales, además de los efectos generales antes mencionados.

Estimulantes.

Aceleran los sistemas del cuerpo, pues los estimulantes aumentan los efectos de las sustancias químicas en el cerebro. En un adicto esto causa una sensación de euforia, pérdida de apetito, aumenta la presión arterial y la frecuencia cardíaca, incrementa la glucosa en la sangre y abre las vías respiratorias.

En casos extremos se presenta insomnio, ansiedad y paranoia, convulsiones, colapsos cardiovasculares, apoplejía o muerte por sobredosis.

Como ejemplos de drogas estimulantes podemos mencionar las metanfetaminas, el khat (planta originaria de zonas tropicales de África), cocaína y anfetaminas.

Efectos de las drogas.

Depresoras.

Las drogas depresoras alivian la ansiedad, los espasmos musculares, evitarán convulsiones y provocarán sueño. Ante ello, una persona requiere más y más para sentirse mejor. Algunos consideran que el alcohol pertenece a esta categoría.

Este tipo de drogas se obtienen fácilmente, ya que muchos son encontrados en farmacias para personas con problemas de sueño, ansiedad y ataques de pánico. Los barbitúricos, las benzodiacepinas, el ácido gamma-hidroxibutírico y el Rohypnol son los más comunes.

Su consumo frecuente y sin control provoca amnesia, pérdida de coordinación, deterioro de la función mental, confusión, paranoia, pensamientos suicidas, irritabilidad y una alta probabilidad de morir por sobredosis.

Drogas sintéticas.

Representan un grave problema mundial, pues su variedad es numerosa y sus efectos son preocupantes. Se fabrican mayormente en el este de Asia y se distribuyen de forma mayorista en otras latitudes como Europa, América del Norte, Australia, por mencionar los principales.

Las sales de baño, la marihuana sintética, la fencamfamina y el U-47700 son ejemplos comunes.

Las sales de baño suelen comercializarse como productos químicos de investigación, nutrientes para plantas o limpiadores de vidrios, bajo la etiqueta de “no apto para consumo humano”. Esto es para eludir la ley de control análogo de sustancias controladas, aunque las autoridades conocen que el objetivo real es para consumo humano.

Las sales de baño provocan insomnio, irritabilidad, mareos, euforia, alucinaciones, delirios, pensamientos suicidas, sudoración, náuseas y vómitos, convulsiones, frecuencia cardíaca acelerada, ataques de pánico, apoplejía y muerte.

Los efectos de la marihuana sintética, fencamfamina y U-47700 no son menos graves. El adicto atraviesa paranoia y alucinaciones, aumento de frecuencia cardíaca, convulsiones, vértigo y episodios violentos donde puede autolesionarse.

Tipos de drogas y sus consecuencias.

Alucinógenas.

Los alucinógenos naturales se hallan en plantas y hongos, pero también son creados de forma sintética en laboratorios clandestinos. Se caracterizan por alterar la percepción humana y el estado de ánimo.

Ejemplos de alucinógenos comunes son psilocibina, peyote y mescalina, fenciclidina o PCP, Lsd, ketamina, éxtasis o MDMA.

Además de las alucinaciones, estas drogas también vienen acompañadas de numerosos efectos, como por ejemplo: náuseas y vómitos, aumento de frecuencia cardíaca, aumento de temperatura corporal y falta de coordinación motora; euforia, ansiedad, percepción distorsionada de la forma y el tamaño de los objetos, colores y sonidos, ansiedad, depresión, dilatación de pupilas, tensión muscular y de mandíbula, temblores, visión borrosa, confusión, deshidratación severa y en casos extremos, insuficiencia hepática, renal y cardiovascular y la muerte.

Narcóticos.

Se dividen en opiáceos y opioides.

Ejemplos de opiáceos son la codeína, la heroína y la morfina. Por otro lado, ejemplos de opioides son la oxicodona, hidrocodona y tramadol.

El término ‘narcótico’ está definido de manera imprecisa, pues algunos se refieren a ello como un compuesto psicoactivo con propiedades inductoras del sueño y que alivian el dolor. Otros se refieren a los narcóticos como drogas prohibidas y derivadas del opio y sus sustitutos semisintéticos.

Los efectos de estas drogas altamente adictivas son: somnolencia, náuseas, pupilas contraídas, enrojecimiento de la piel, boca seca, respiración y pulso lento, labios y uñas azules, euforia, convulsiones, coma y muerte.

La droga desomorfina es un opioide elaborado legalmente por industrias farmacéuticas y que requiere supervisión médica para su uso en ciertas enfermedades. Cuando es producida de manera ilegal, es muy impura y contiene muchas sustancias tóxicas al ser ‘cocinada’ sobre subproductos y sobras. A este tipo de desomorfina se le conoce como ‘Krokodil’ por sus efectos tan extremos.

Provoca daños en la piel (suele verse como piel de cocodrilo) y problemas en los vasos sanguíneos, huesos y músculos, al punto de requerir amputación de extremidades por infecciones severas. En casos extremos, los músculos y huesos quedan totalmente expuestos.

Consecuencias de las drogas durante el embarazo.

Las sustancias nocivas viajan por el torrente sanguíneo y llegan el feto a través de la placenta.

Todas las drogas antes mencionadas tienen efectos devastadores sobre el feto y hacia bebés recién nacidos.

Cuando una mujer embarazada es adicta a una sustancia o, en el caso del tabaco, lo consume o inhala continuamente, corre alto riesgo de que su bebé nazca con problemas de salud.

Consecuencias de drogas durante el embarazo.

Hablando de drogas duras, las sustancias que las componen viajan por el torrente sanguíneo y llegan el feto a través de la placenta. Esto provoca que el producto tenga dependencia a la droga sin haber nacido. Casos donde bebés sufren temblores al nacer a consecuencia de la alteración a su sistema nervioso, son comunes en partos de madres adictas. El niño o niña necesita la droga para mantenerse ’estable’, pero como su administración no puede ser, padecerá diversos trastornos físicos y neurológicos que reducirán su calidad de vida. La leche materna es otra vía para que el bebé lactante continúe consumiendo droga de manera indirecta.

Los riesgos de que una madre o unos padres adictos cuiden de un bebé son tan elevados, que en la gran mayoría de los casos, los pequeños quedan bajo resguardo de instituciones que aplican las leyes de protección infantil.

Síndrome de abstinencia.

Liberarse de la adicción de las drogas no es sencillo. Es por ello que evitarlas es la manera más fácil de llevar una vida.

El síndrome de abstinencia es la desintoxicación de drogas que atraviesa el organismo. Es posible que ya se haya desarrollado una dependencia física, psicológica o ambas, así que los síntomas de la abstinencia puede ser leves o muy severos. Convulsiones, salivación excesiva, espasmos musculares, dolor corporal y autolesiones, suelen experimentarse durante el proceso.

Esto generalmente dura de pocos días a semanas. El tiempo depende de factores como el tipo de droga, el tiempo que se lleve usándola, si es una o varias drogas simultáneas y el estado de salud en el que ingresa a la clínica de desintoxicación.

Síndrome de abstinencia.

Algunos pacientes bajo rehabilitación han muerto durante estos episodios, pues el impacto al organismo es muy elevado. Las drogas duras son más difíciles de tratar, pues provocan una fuerte adicción que es muy difícil de controlar y expulsar.

Gran porcentaje de pacientes que concluye su tratamiento, sufren ‘recaídas’ tiempo después. Otros, se mantienen ‘limpios’ pero son vulnerables a reincidir en dichos actos, por lo que deben continuar con terapias mayormente psicológicas que los ayude a continuar una vida libre de drogas.

 

 

Fuentes

https://www.drugabuse.gov/

https://www.dea.gov/factsheets

http://www.conadic.salud.gob.mx/Guia_Preventivas/La_neta_de_las_drogas.pdf

http://www.imss.gob.mx/salud-en-linea/adicciones

http://sedici.unlp.edu.ar/bitstream/handle/10915/24525/5_20_7.pdf?sequence=1

https://www.infodrogas.org/drogas/que-son-las-drogas?showall=1

https://www.drugabuse.gov/es/publicaciones/serie-de-reportes/los-medicamentos-de-prescripcion-abuso-y-adiccion/los-estimulantes/como-afectan-los-estimulantes-al-cerebro-y-al-resto-del-cuerpo

https://adf.org.au/alcohol-drug-use/supporting-a-loved-one/withdrawal/