Physalia physalis

Esta bella, pero peligrosa especie para muchos seres vivos, no es exactamente una medusa, sino que está compuesta por un grupo de organismos emparentados con las medusas. Es un sifonóforo, básicamente un cnidario hidrozoo formado por una colonia de animales que parece ser un solo animal. Complejo, pero muy interesante.

Su nombre común se deriva de su parecido con un barco de guerra portugués muy común durante el siglo XVIII. Tiene múltiples nombres además de carabela portuguesa: fragata o fragata portuguesa, aguamala, falsa medusa y botella azul, entre otros.

Orden: Siphonophora
Familia: Physaliidae
Género: Physalia

Descripción

La carabela portuguesa es un organismo invertebrado que se compone de 4 tipos de pólipos o partes especializadas en una función, que se consideran individuos altamente modificados pero dependientes unos de otros para sobrevivir:

1.-Neumatóforo. Proporciona la capacidad para flotar gracias a una mezcla de gases en su interior. Es un solo individuo flotante en forma de vela que sostiene al resto de la colonia. Es traslúcido, con destellos de color malva, azul, rosado o púrpura, y es bilateralmente simétrico. Su longitud es de 9-30 centímetros.

2.-Dactilozoides. Son los tentáculos que emergen desde un extremo del neumatóforo. Son largos y delgados, y muchas veces giran sobre sí mismos a manera de zarcillos. Típicamente miden alrededor de 10 metros, pero pueden alcanzar los 30 metros o más. Están especializados en la defensa de todo el organismo y en la detección y captura de los alimentos.

Características de la carabela portuguesa.

Estructura anatómica de la carabela portuguesa.

Estos tentáculos están cubiertos por células microscópicas llamadas nematocistos, que contienen unos tubos capaces de liberar veneno.

3.-Gastrozoides. Son los pólipos digestivos encargados de, claro está, digerir los alimentos mediante la liberación de enzimas.

4.-Gonozoides. Producen gametos. Estos pólipos tienen la función de reproducir al organismo.

Hay células sensoriales localizadas en la superficie de los tentáculos que detectan las temperaturas y funcionan como el sentido del tacto.

Distribución y hábitat

La carabela portuguesa se distribuye en los océanos Atlántico, Índico y Pacífico, pero se concentra frecuentemente en las regiones tropicales y subtropicales del Pacífico e Índico y en la Corriente del Golfo del Atlántico Norte. En general, puede encontrársele en los mares cálidos, incluidos el mar Caribe y el mar de los Sargazos.

Navega en posición horizontal sobre la superficie del mar, a merced del viento y las corrientes oceánicas. Existen carabelas zurdas y diestras; las primeras se mueven a la derecha del viento y las diestras a la izquierda. Son comunes a lo largo de las costas.

Alimentación

La carabela portuguesa es una especie carnívora y un 70-90 por ciento de su dieta total se compone de peces, pero también consume plancton, camarones y otros tipos de pequeños crustáceos. Sus presas favoritas son pequeños peces adultos y alevines (crías de peces).

La carabela portuguesa es una especie carnívora con un veneno paralizante.

Al momento de la alimentación, el organismo usa sus tentáculos para capturar a su presa, que queda paralizada tras el contacto con el veneno de los nematocistos. A continuación, dirige la comida a sus gastrozoides, localizados a lo largo de la zona inferior del neumatóforo, y ahí dichos pólipos, cada uno con una “boca” individual, liberan las enzimas que descomponen las proteínas, carbohidratos y demás sustancias de la presa para digerirla. Los restos que no se digieren se expulsan por las bocas.

Comportamiento

Physalia physalis navega en un ligero ángulo a favor del viento, y a pesar de que no puede nadar, algunas veces queda varado en la costa. Se ha visto grupos de poco más de 1,000 carabelas portuguesas flotando juntas. Varios animales marinos, entre ellos los peces payaso, son parcial o totalmente inmunes a su veneno, y pueden beneficiarse de ello al situarse entre los tentáculos y evitar así a sus propios depredadores, que no se acercarían a la carabela portuguesa.

La picadura resulta dolorosa para un ser humano, y puede producir dolor incluso después de muerta. Por eso, se recomienda no tocar una carabela portuguesa varada y, en caso de ganar una lesión, aplicar agua caliente pero nunca orina sobre ella.

Información sobre la carabela portuguesa.

Carabela portuguesa varada en la arena.

Reproducción

Su sistema de reproducción es simple. Cada carabela portuguesa es hermafrodita, y cada individuo gonozoide tiene partes reproductivas de macho o hembra, es decir, es dioico (o solo macho, o solo hembra). Los gametos liberados al agua por los gonozoides son fertilizados poco después, posiblemente cerca de la superficie del agua. Es común que grandes grupos de carabelas juntas liberen sus gametos y estos sean fertilizados al mismo tiempo, lo que aumenta la posibilidad de éxito reproductivo. En el Atlántico la temporada de reproducción suele tener lugar en otoño.

Los óvulos fertilizados devienen en larvas planctónicas que eventualmente se convierten en las carabelas adultas mediante gemación, una forma de reproducción asexual.

Se recomienda no tocar una carabela portuguesa varada.

Amenazas y conservación

La carabela portuguesa no ha sido evaluada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, pero no parece estar globalmente amenazada. Tiene pocos depredadores naturales, pero sí, algunos animales como la tortuga caguama (Caretta caretta), la babosa marina Glaucus atlanticus, el caracol Janthina janthina y el pez luna (Mola mola) la incorporan a su dieta.

 

Fuentes

https://en.wikipedia.org/wiki/Portuguese_man_o%27_war

http://animaldiversity.org/accounts/Physalia_physalis/

http://oceanservice.noaa.gov/facts/portuguese-man-o-war.html