Características

Se puede definir al cáncer como una enfermedad que se produce por el crecimiento, multiplicación y diseminación de células cancerosas o malignas más allá de su espacio natural. Se le clasifica como una enfermedad genética, dado que es causada por cambios en los genes, pero pocas veces es hereditaria.

En general, es una de las principales causas de muerte alrededor del mundo y puede afectar a casi cualquier parte del cuerpo, pero no es una sola enfermedad. Según el National Cancer Institute de Estados Unidos, existen más de 100 tipos de cáncer, pero podrían ser más de 200. Los tipos más comunes que provocan muertes son el cáncer de pulmón, de hígado, de estómago, colorrectal, de mama y de esófago.

Muchas veces, el cáncer inicia en una parte específica del cuerpo, pero después se extiende hacia otras en un proceso llamado metástasis. Si no se trata, o se descubre cuando la enfermedad ya ha hecho metástasis, el riesgo de muerte es muy alto.

Existen más de 100 tipos de cáncer, pero podrían ser más de 200

Síntomas

Los síntomas del cáncer dependen del tipo y de dónde se encuentra el tumor; personas con cáncer de pulmón, por ejemplo, no sienten lo mismo que aquellas con cáncer de mama, pero en general, puede mencionarse:

  • Debilidad o fatiga.
  • Engrosamiento o bulto en cualquier parte del cuerpo.
  • Un lunar que apareció repentinamente o cambios en un lunar ya existente.
  • Malestar general.
  • Fiebre.
  • Pérdida de apetito.
  • Alguna llaga que no sana.
  • Pérdida o aumento de peso involuntario.
  • Escalofríos.
  • Sangrado o secreción extraña e inusual.
  • Sudores fríos.
  • Dolor de pecho o dificultad para respirar.
  • Sangre en la orina.
  • Cambios en los hábitos intestinales, como sangre en las heces, malestar o dolor después de comer, hinchazón continua, diarrea o estreñimiento sin motivo aparente, entre otros.
  • Tos permanente.

Algunos tipos de cáncer no se manifiestan con síntomas.

Síntomas del cáncer.

Imagen de Pabloes.

Factores de riesgo

-Mantener hábitos poco saludables. Se incluyen el fumar, llevar una dieta abundante en grasas, beber más de una bebida alcohólica al día (en las personas de más de 65 años) exponerse excesivamente y sin protección al sol y ser sedentario.

-Tener un familiar directo con cáncer. En algunos casos, las mutaciones se heredan a la siguiente generación; sin embargo, esto no es garantía de que un individuo padezca cáncer en el futuro.

-Padecer una enfermedad crónica. No todas, pero algunas, como la colitis ulcerosa y algunas formas de hepatitis, aumentan el riesgo de desarrollar cáncer.

-La edad. Aunque puede presentarse a cualquier edad, es más común entre los adultos mayores.

-Tener un sistema inmunitario debilitado. De esta forma, el ADN no puede repararse solo.

-Estar expuesto a desencadenantes del ambiente. Los productos químicos pueden ser frecuentes en el lugar de trabajo o incluso en el hogar, lo que aumenta el riesgo.

Causas

El cáncer comienza a desarrollarse cuando el material genético de las células se modifica y estas comienzan a multiplicarse rápidamente y sin control. Cabe decir que surge de una sola célula. En condiciones normales, las células mueren si se dañan o si el cuerpo ya no las necesita, en un proceso llamado apoptosis, pero no estas células dañadas. ¿Y por qué se modifica el material genético de una célula?

Existen varios factores que deben concurrir. En muchas ocasiones, es un agente carcinógeno el que desencadena el cambio en el núcleo celular. Puede ser el humo del tabaco, la radiación solar, sustancias químicas tóxicas como el benceno y el alcohol,  las propias hormonas sexuales, algunos virus, toxinas ambientales como las de algunos hongos, etcétera. Entonces se produce daño al ADN de unos genes denominados oncogenes, encargados de programar el comportamiento de las células. En lugar de ordenar la muerte celular, permite que las células dañadas sigan multiplicándose.

El inicio y propagación del cáncer se desarrolla de la siguiente manera:

1.-Los carcinógenos dañan el ADN de los oncogenes.

2.-Si el ADN no se regenera, los oncogenes se dañan sin remedio y pierden su capacidad de evitar la multiplicación de la célula.

3.-La célula se vuelve cancerosa, crece y comienza a multiplicarse. Pronto existen más células malignas.

4.-Las células cancerosas se extienden hacia un área más grande y forman un bulto, es decir, un tumor maligno.

5.-Las células cancerosas del tumor maligno se abren paso a través de las células sanas y producen sustancias que atraviesan otros tejidos, por lo que destruyen las paredes de vasos sanguíneos y linfáticos. Invaden y destruyen el tejido sano circundante.

6.-Las células cancerosas pueden propagarse a través de la sangre o de la linfa y llegar a otros lugares, como el cerebro, los pulmones o los huesos (metástasis).

7.-Si llegan a establecerse en otras partes, pueden desarrollarse independientemente del tumor inicial.

Tipos de cáncer.

Muestra de cáncer de mama. / Fotografía de National Cancer Institute.

Complicaciones

Las grandes complicaciones del cáncer son la posibilidad de extenderse hacia otros órganos y la de la muerte. La propagación empeora el estado de salud de la persona, y suele producir más dolor, fatiga y alteraciones en el equilibrio químico del cuerpo. Una condición extraña, pero posible, es en la que el propio sistema inmunitario ataca las células sanas, conocida como síndrome paraneoplásico. Por otra parte, si las células cancerosas ejercen presión sobre los nervios cercanos, puede experimentarse dolor, debilidad en una parte del cuerpo e incluso pérdida de la función de esta.

Las grandes complicaciones del cáncer son la posibilidad de extenderse hacia otros órganos y la de la muerte.

Un cáncer eliminado puede regresar tiempo después.

Diagnóstico

Debido a que es un padecimiento cada vez más común, existen algunas pruebas de detección temprana. El diagnóstico precoz consiste en detectar signos y síntomas típicos para algunos cánceres, como el de mama y el colorrectal, para comenzar un tratamiento inmediatamente. El cribado es la realización periódica de pruebas diagnósticas, como mamografías y frotis de Papanicolau, en personas con riesgo de desarrollar cáncer.

Una persona con síntomas de cáncer debe acudir con el médico inmediatamente. Este puede efectuar un examen físico a fin de detectar tumores y solicitar varias pruebas para saber el padecimiento. Pueden ser análisis de sangre y orina, tomografías computarizadas, resonancias magnéticas, Conteos Sanguíneos Completos u otro afín al tipo de cáncer que se sospecha. En muchas ocasiones se hace una biopsia, esto es, se recoge una muestra de células y se observan bajo el microscopio.

Tratamiento

La Organización Mundial de la Salud indica que alrededor de un tercio de los tipos, como el cáncer cervicouterino y el de piel, son prevenibles si se evitan los desencadenantes y se mejora el estilo de vida. Recomienda evitar el consumo de tabaco, el consumo excesivo de alcohol, la obesidad (la dieta y el cáncer están vinculados), la falta de actividad física, la exposición a la contaminación y a sustancias químicas tóxicas, la radiación ionizante y no ionizante, la exposición solar excesiva, etcétera.

Los cánceres detectados en las etapas iniciales pueden tratarse con una cirugía para extirpar el tumor y evitar que las células malignas sigan extendiéndose.

Los cánceres detectados en las etapas iniciales pueden tratarse con una cirugía para extirpar el tumor y evitar que las células malignas sigan extendiéndose. De lo contrario, regularmente se opta por la radioterapia o la quimioterapia. La primera se realiza mediante radiación de alta intensidad que destruye las células cancerosas, pero suele provocar efectos secundarios como náuseas y fatiga. La quimioterapia consiste en la administración de muchos tipos de fármacos potentes que actúan sobre los oncogenes dañados. Puede tener buenos resultados; sin embargo, también tiene efectos secundarios: a menudo provoca que el cabello se caiga y que la persona se sienta muy débil.

Algunos tipos de cáncer requieren más de un tratamiento médico. En cualquier caso, es recomendable descansar y alimentarse muy bien. Algunas personas optan por un tratamiento alternativo para aliviar los efectos secundarios del tratamiento médico, como el dolor y la fatiga, pero es indispensable hablar primero con el médico antes de tomarlo.