Mesonychoteuthis hamiltoni

El calamar colosal es de esas criaturas marinas que parecen sacadas de un cuento fantástico. Este molusco del género Mesonychoteuthis es el calamar más grande que se haya conocido hasta el momento.

Algunas personas lo conocen bajo el nombre de cranquiluria antártica.

Descripción

Su nombre común lo dice todo: realmente es colosal. Estamos hablando de un animal de 12 a 14 m de longitud y 750 kg de peso.

Su anatomía externa se compone de aletas estabilizadores, manto, enormes ojos, ocho brazos, sifón, dos extensos tentáculos de alimentación y ventosas como cualquier otro calamar, pero la diferencia está en el tamaño de cada una de estas partes.

El manto es la parte principal del cuerpo, pues contiene órganos tan importantes como el corazón y el estómago. En la parte inferior de este se encuentra el embudo con el que bombea agua por medio de la propulsión a chorro. Por encima del manto se encuentran las pequeñas aletas estabilizadores.

Cada globo ocular tiene una medida de 30 cm de diámetro, los más grandes del reino animal.

Los ojos se posicionan por debajo del manto. Cada globo ocular tiene una medida de 30 cm de diámetro, los más grandes del reino animal, y con ellos puede vislumbrar a presas bioluminescentes en la oscuridad. A pesar de ser un calamar muy grande, su cerebro es muy pequeño.

Los tentáculos de alimentación contienen pequeños ganchos afilados y rotativos con los que sostiene la comida. Son tan largos, que alcanzan a su presa hasta 10 metros de distancia. Una vez capturada, la conducen hacia el pico donde será partida en trozos.

La coloración del calamar colosal es rojiza con algunas zonas blancuzcas. La textura de su piel es suave y muy húmeda.

Hábitat y distribución del calamar colosal.

Distribución del calamar colosal. / Imagen de Dominio Público. Wikipedia Commons.

Distribución y hábitat

Tiene una distribución circumpolar en el extremo sur del planeta, es decir, que rodea el continente antártico extendiéndose hasta el sur de los continentes Americano y Africano, así como por las aguas de Nueva Zelanda.

Los ejemplares jóvenes de calamar colosal se desplazan a profundidades que no superan los 1000 metros. Los adultos, aunque no han sido vistos, se cree que viven a profundidades de 2,200 m debido a que se han encontrado picos adultos dentro de algunos cachalotes, mamíferos que suelen alimentarse a esas profundidades.

Alimentación

La falta de luminosidad de su entorno acuático podría ser muy difícil para la mayoría de los animales marinos que conocemos, pero no para un calamar colosal. Este de basa en su excelente visión y en sus tentáculos de alimentación que suelen medir el doble de su longitud corporal.

Estos invertebrados se alimentan de peces de aguas profundas y calamares de diversos tamaños, incluidos calamares gigantes. Con ayuda de su pico y rádula, el alimento es triturado en pedazos pequeños que pueden ingerir fácilmente.

Realmente no se ha podido observar a un adulto comer, pero con los estudios realizados a calamares más pequeños, mas o menos los científicos pueden darse una idea de la cantidad de alimento que los colosales necesitan. Por ejemplo, una merluza de 5 kg de peso puede hacer que un calamar de 500 kg sobreviva hasta 200 días.

Comportamiento

El poco avistamiento que se ha tenido del calamar colosal en combinación con su lejano hábitat natural, ha hecho muy difícil su investigación en general.

Los científicos sugieren que es un animal de lentos movimientos que suele mostrar comportamientos agresivos inesperados.

Reproducción

Se cree que los calamares colosales se reproducen una sola vez en la vida dentro de un período de tan solo cinco años, que es el tiempo de su corta expectativa de vida.

La fecundación se realiza cuando un macho inyecta los espermatóforos directamente en los brazos de la hembra. Es un poco extraño pero es muy común en el mundo de los calamares. Se piensa que las hembras liberan hacia el agua millones de huevos desarrollados y muchos de ellos son devorados por depredadores de las profundidades. Los que no, crecen muy rápidamente alcanzando el colosal tamaño en poco tiempo.

Amenazas y conservación

Estado de conservación: “Preocupación Menor”

Como amenazas naturales están los cachalotes (Physeter macrocephalus) y otros calamares colosales. La piel estudiada de algunos cachalotes han mostrado marcas de ventosas de enormes tamaños que no corresponden a calamares gigantes, por lo que se cree que estos cetáceos odontocetos se alimentan de ellos. En etapa de cría son vulnerables a cientos de organismos marinos carnívoros.

Debido a la profundidad en la que se encuentran, su estado de conservación es de “Preocupación Menor” según la lista roja de la UICN, ya que sus amenazas relacionadas con el hombre o con motivos naturales son desconocidas, por lo tanto, no existe alguna medida de conservación que prevenga amenazas importantes en un futuro. Aún deben encontrarse ejemplares adultos para que se obtengan estudios sobre su distribución, comportamiento y reproducción, con el fin de evaluar posibles problemas, como la sobrepesca o la contaminación oceánica.