Características

Se conoce como bronquitis a la inflamación de los bronquios, unos conductos que llevan el aire cargado de oxígeno hacia los pulmones. Es una de las afecciones del sistema respiratorio más comunes en el mundo, con millones de casos cada año.

Puede ser aguda o crónica:

Bronquitis aguda. Dura alrededor de 2 semanas, por lo que es a corto plazo.

Bronquitis crónica. Dura al menos 3 meses en 2 años seguidos, por lo que es una forma más grave. Se trata de un tipo de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), que consiste en el estrechamiento de las vías aéreas, hecho que ocasiona que pase menos aire con oxígeno hacia los pulmones.

El signo más característico de la bronquitis es una tos persistente con esputo, es decir, con una mucosidad espesa verde, gris o amarillenta que se produce en el revestimiento de los bronquios. En muchas ocasiones, la bronquitis crónica se produce en períodos en los que los síntomas empeoran, y después en otros en los que mejoran.

El signo más característico de la bronquitis es una tos persistente con esputo, es decir, con una mucosidad espesa verde.

Síntomas

  • Tos. La bronquitis aguda suele comenzar con tos seca, pero en cuestión de tiempo se produce con esputo.

    La tos de la bronquitis crónica empeora en temporadas de frío o de alta humedad.

  • Dificultad para respirar.
  • Fatiga.
  • Fiebre ligera.
  • Escalofríos.
  • Molestias en el pecho.
  • Dolor de garganta.
  • Dolor de cabeza.
  • Secreción o congestión nasal.
  • En la bronquitis crónica también se producen sibilancias e infecciones respiratorias frecuentes.

Factores de riesgo

-Fumar.

-Tener un sistema inmunitario débil o no desarrollado. Los adultos mayores, los bebés y los niños son más vulnerables debido a esta característica.

-Padecer enfermedades renales, hepáticas o del corazón que pueden debilitar el sistema inmunitario.

-Exponerse a sustancias tóxicas o irritantes en el área de trabajo. Las partículas de cereales, productos textiles y sustancias químicas son muy peligrosas para cualquier persona, pues pueden inflamar los bronquios.

-Padecer reflujo gástrico. La acidez suele irritar la garganta, lo que hace más vulnerable al individuo a las bacterias o sustancias que causan la bronquitis.

Causas

Virus, bacterias o sustancias como polvos, humos o vapores pueden causar una bronquitis. Por supuesto, depende de qué tipo de bronquitis se habla. Si se trata de la forma aguda, cerca del 90 por ciento de los casos son resultado de virus que permanecen en el cuerpo tras una gripe, pero también pueden ser bacterias. Otras causas son irritantes, incluidos los contaminantes del aire. La causa principal de la bronquitis crónica es el cigarrillo, y en otros casos, otros tipos de humo.

¿Cómo se produce? Los microorganismos o sustancias irritan los bronquios y los inflaman. Debido a esto último, las vías respiratorias se hacen más estrechas, por lo que el aire no tiene el espacio normal para circular. La inflamación también ocasiona que se produzca más moco, saturado de células blancas, para intentar atrapar los agentes irritantes, pero produce tanto que la secreción termina obstruyendo aún más los bronquios y facilitando la infección.

La causa principal de la bronquitis crónica es el cigarrillo, y en otros casos, otros tipos de humo.

Al principio, la bronquitis aguda afecta la nariz, la garganta y los senos paranasales, pero luego alcanza los bronquios.

Complicaciones

La bronquitis aguda suele amainar al cabo de unos días, sin provocar complicaciones peligrosas. Sin embargo, algunas personas con bronquitis aguda o crónica pueden desarrollar neumonía si la infección alcanza los alvéolos, pequeños sacos en los extremos de los bronquiolos. Alrededor de 1 de cada 10 casos de bronquitis se complican con neumonía.

Igual de preocupante es la posibilidad de desarrollar EPOC y numerosas infecciones respiratorias por causa de la bronquitis crónica. La EPOC ocasiona que la persona sienta una gran dificultad para respirar, lo que puede conducir a una insuficiencia cardiorrespiratoria que provoca que los labios se tornen azulados y los tobillos se hinchen.

Diagnóstico

Una persona debe acudir al médico si sospecha que tiene un padecimiento como bronquitis o si registra fiebre, tos con mucosidad espesa, dificultad para respirar y otros síntomas respiratorios que duran más de 3 semanas.

El diagnóstico para la bronquitis se basa en un examen físico en donde se reconocen los síntomas y se observan los signos visibles de la enfermedad. En ocasiones es necesario hacer una radiografía de tórax y solicitar una muestra de esputo para buscar en él bacterias o virus sospechosos. En caso de sospechar una bronquitis crónica, generalmente se realizan análisis de sangre, pruebas de función pulmonar, radiografías torácicas y análisis de esputo. La prueba de función pulmonar requiere que el afectado sople en un dispositivo (espirómetro) que mide la capacidad de aire que los pulmones pueden contener y el tiempo que lleva cada respiración.

Por ningún motivo una persona debe automedicarse, especialmente con antibióticos, a menos que el médico diga lo contrario.

Tratamiento

Dado que la mayoría de las bronquitis agudas son causadas por virus, no se administran antibióticos. Por ningún motivo una persona debe automedicarse, especialmente con antibióticos, a menos que el médico diga lo contrario. Cuando se padece bronquitis aguda, suelen bastar el descanso, la ingesta de abundantes líquidos y la evitación del cigarrillo para que la persona se recupere.

El tratamiento de una bronquitis crónica incluye el consumo de medicamentos corticosteroides orales y analgésicos para aliviar los síntomas como tos, dolor de cabeza y dolor de garganta, ingesta de líquidos, ejercicio físico y, si la causa son bacterias, antibióticos. Asimismo, puede necesitarse un programa de rehabilitación pulmonar que consta de ejercicios respiratorios.

Si existen molestias respiratorias o sibilancias, el uso de un inhalador puede aliviarlas.