Definición de biocombustibles

La biomasa es un recurso renovable a partir de la cual se derivan los biocombustibles, definidos como combustibles que producen energía a causa de la fijación del carbono biológico en su estructura. Para contextualizar un poco más, es necesario recordar que todo proceso que convierte el dióxido de carbono en una molécula de un organismo vivo, se llama “fijación del carbono”. Si el compuesto resultante de la fijación del carbono se puede utilizar para producir energía en un entorno mecánico, se denomina biocombustible. Atención: todos los biocombustibles, para serlo, deben producirse a partir de los organismos vivos y contener más de 80 por ciento de materiales renovables.

También te puede interesar… Combustibles Fósiles

La conversión de la biomasa puede ser térmica, química o bioquímica. Los biocombustibles son una fuente de energía que se utilizan a pequeña escala, sobre todo en los países en desarrollo.

Tipología de los biocombustibles

Existen dos tipos de combustibles:

-De primera generación. Se refiere a los biocombustibles comunes obtenidos del azúcar, el almidón o el aceite vegetal, y producidos mediante fermentación, digestión anaerobia y transesterificación. Estos biocombustibles son:

  • Madera.
  • Aserrín.
  • Carbón vegetal.
  • Residuos agrícolas.
  • Cultivos energéticos que no sirven como alimento.
  • Residuos domésticos orgánicos.
  • Hierba cortada.
  • Bioalcoholes (etanol, metanol, butanol, propanol, biobutanol).
  • Biodiésel. Es un líquido de composición similar al diésel fósil, producido a partir de aceites o grasas.
  • Bioéter. También llamado combustible oxigenado, es útil para potenciar los octanajes.
  • Biogás. Se obtiene por medio de la digestión anaerobia de desechos biodegradables o de cultivos energéticos.
  • Diésel verde. Es producido a partir de materias primas que pasan por procesos de hidrocaqueo o hidrogenación.
  • Gas de síntesis. Resulta de la mezcla de hidróxido, monóxido de carbono y otros hidrocarburos.
  • Aceite vegetal. El aceite vegetal d baja calidad puede ser utilizado también como combustible.

-De segunda generación. Se obtienen a partir de materias primas sostenibles que tienen la posibilidad de convertirse en celulosa, como la vegetación leñosa. Estos son algunos ejemplos de biocombustibles de segunda generación:

  • Etanol de celulosa. Se origina de la lignocelulosa y requiere un procesamiento más complejo que en el caso del etanol.
  • Biohidrógeno. Es hidrógeno producido mediante el procesamiento de las algas y las bacterias.
  • Combustible de algas. Es combustible obtenido exclusivamente de las algas.

Biomasa

Tecnologías que usan biocombustibles

Muchas máquinas hacen uso de los biocombustibles para funcionar, y entre todas, sobresalen los motores, que pueden ser de diversos tipos de transporte (automóviles, camiones, barcos y recientemente, aviones) o de máquinas industriales.

Aplicaciones de los biocombustibles

Los biocombustibles son una fuente de energía útil en actividades humanas industriales o domésticas y pueden suministrar electricidad y calor, pero principalmente satisfacen las necesidades de transporte. El uso de estos recursos es cada vez más frecuente en las grandes industrias del transporte debido a una serie de mejorías que implican a nivel económico y medioambiental. Por ejemplo, quienes están involucrados en el diseños de autos de carreras toman en cuenta biocombustibles como el metanol para mejorar el rendimiento del auto.

En cuanto a sus aplicaciones en forma sólida, pueden usarse en la cocina o para calentar; es el caso de la madera.

Ventajas de los biocombustibles

Ofrecen una serie de ventajas importantes en función de su condición como recursos de energía renovable. Si se comparan sus efectos ambientales con los producidos por los combustibles fósiles, los biocombustibles conforman una manera de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero hasta en un 50-60 por ciento. Y además, existe la posibilidad de producir estos combustibles de forma intencionada, lo que no sucede con los combustibles fósiles como el petróleo o el carbón mineral.

Su uso mejora la eficiencia de los motores y reduce su desgaste, al mismo tiempo que puede potenciar el octanaje. Además, biocombustibles como el biodiésel pueden ser utilizados en vehículos con motores diésel sin necesidad de realizar modificaciones al motor. Presentan compatibilidad.

Desventajas de los biocombustibles

El uso de biocombustibles afecta la calidad del suelo, alienta la deforestación y la pérdida de biodiversidad. Las críticas hacia su obtención están enfocadas a la posibilidad de producción de plantas o cultivos agrícolas con la única intención de servir como futuros biocombustibles y no como alimentos; como consecuencia, se amplifican las posibilidades de escasez de alimentos, uso excesivo del agua y alza de precios de los alimentos de primera necesidad.

Futuro de los biocombustibles

Todavía muchos de los biocombustibles de segunda generación siguen en desarrollo, por lo que seguramente seguirán produciéndose más. También, los investigadores están poniendo esfuerzos en encontrar nuevos usos a los ya existentes. Por ejemplo, cabe la posibilidad de que un futuro el biobutanol pueda reemplazar a la gasolina o que ésta sea producida a partir de paja o estiércol animal, en un intento por reducir los contaminantes. Así, el imaginario creado en películas de ciencia ficción puede convertirse en realidad.