Corylus avellana

Existen varias especies de árboles de avellana, pero Corylus avellana, el avellano común o europeo, es una de las principales. La palabra “corylus” se deriva del término korys, que significa “casco” o “capucha” y que alude a la forma del recubrimiento de la cáscara del fruto, la avellana. Está emparentado con el abedul y el carpe.

En China, las avellanas se consideran uno de los 5 alimentos sagrados que Dios concedió a los seres humanos.

Orden: Fagales

Familia: Betulaceae

Género: Corylus

Descripción

El avellano común es un árbol pequeño o arbusto de 3 a 8 metros de altura, si bien algunos alcanzan los 15 metros. Por lo regular, desarrolla varios tallos gruesos en lugar de uno solo, con una corteza lisa y de color marrón grisáceo brillante. Es una planta caducifolia, de hojas dentadas con la base en forma de corazón y el extremo delgado. Miden entre 6 y 12 centímetros de longitud y exhiben un color verde oscuro que en otoño se torna amarillento.

Las flores masculinas se forman en otoño en inflorescencias racimosas llamadas amentos, de color amarillo claro o verdoso. Las flores femeninas son pequeñas y con evidentes estigmas rojos; también se desarrollan en otoño a partir de los extremos de los tallos y se abren en primavera. El fruto es una nuez que crece en grupos de a 1 a 10; consiste en una sola semilla de color marrón envuelta en una cubierta con forma de hoja, llamada involucro. Cuando el involucro se seca y se abre, el fruto es liberado.

Avellano común - Corylus avellana

Avellano común – Corylus avellana

Distribución

Estudios con base en polen indican que árboles de avellana cubrían vastas zonas de Europa entre los años 7,500 y 5,500 a. C. aunque paulatinamente fueron rezagados por otras especies. En el presente, su distribución abarca desde las Islas Británicas hasta el este de Rusia y el Cáucaso, y desde la región escandinava hasta Turquía, de norte a sur. Prospera de forma silvestre en el oeste de Europa y el Reino Unido; en suma, es una especie muy común en los bosques europeos.

Generalmente habita regiones templadas y prefiere suelos húmedos. En los bosques, suele encontrársele bajo la sombra de altos árboles de hoja caduca. Pastizales, prados y orillas de ríos pueden albergar avellanos, además de bosques.

Reproducción y variedades

Es una especie monoica: las flores masculinas y femeninas se encuentran en la misma planta. Sin embargo, no se poliniza a sí misma, sino que requiere los gametos sexuales de otros avellanos. El árbol comienza a florecer a principios de la primavera y es polinizado por el viento, que arrastra el polen. Las flores comienzan a caer en torno a octubre, y entonces dan paso a los frutos.

Los avellanos pueden ser cultivados a partir de semillas, esquejes, hijuelos, rizomas, injertos y otros métodos; es una especie que no necesita mucho espacio ni mantenimiento. El suelo donde se planta debe ser húmedo y bien drenado; puede ser arcilloso pero no arenoso. También es muy resistente al frío.

Hay muchas variedades de avellanos, entre las que destacan “Aveline Blanche”, “Barcelona”, “Cosford”, “Rode Zeller”, “Tonda de Giffoni”, “Kentish cob” y “Merveille de Bowiller”.

Usos de la avellana.

Pan de avellanas.

Usos

Los nutrientes de las avellanas son excelentes para mantener una dieta sana y equilibrada.

El avellano es valorado sobre todo por su fruto, de gran valor nutricional. La avellana es rica en vitamina E, calcio, magnesio, potasio, tiamina, hierro, cobre y manganeso. Su contenido en grasas es muy alto: un 60 por ciento, de las cuales 55 por ciento son monoinsaturadas, 15 por ciento son poliinsaturadas linoleicas y ácidos grasos Omega 3, y 25 por ciento son otro tipo de poliinsaturadas. Solo un 5 por ciento son grasas saturadas. Estos nutrientes las hacen excelentes componentes de una dieta sana y equilibrada.

El sabor de las avellanas es muy bueno, por lo que son ingrediente de muchos postres y platillos, y pueden disfrutarse solas como aperitivo. Si se muelen finamente se obtiene una harina con la que se prepara pan. Además de sus usos comestibles, también tiene algunos medicinales gracias al aceite; entre ellos, contra infecciones por lombrices intestinales en bebés y niños.

La planta tiene un uso ornamental, y ha sido parte de los setos en las campiñas europeas. Con sus ramas resistentes y flexibles se fabrican cestas, vallas y objetos pequeños, y el aceite resulta útil en la aromaterapia y los masajes.

Amenazas y conservación

El avellano común no tiene grandes amenazas y su población global no peligra, por lo que la Lista Roja para la Conservación de la Naturaleza lo clasifica como especie de “Preocupación Menor”. No suele ser atacado por organismos, pero algunas veces puede sucumbir ante ácaros, áfidos y la bacteria Erwinia amylovora, que provoca una enfermedad llamada fuego bacteriano.