Características

La anorexia o anorexia nerviosa es un trastorno alimentario que está considerado trastorno mental, debido a que afecta el estado de ánimo y produce graves alteraciones en las funciones del cerebro. Hombres y mujeres de todas las edades, nacionalidades y estados socioeconómicos pueden padecerla, pero ocurre con mayor frecuencia entre las mujeres.

La característica principal de los anoréxicos es su percepción física de sí mismos: se ven gordos aunque estén muy por debajo de su peso normal y pueda observarse sus huesos casi perfectamente. Por lo general comienza con restricciones de los alimentos calóricos (pasteles, pastas, hamburguesas, etcétera) y poco a poco se eliminan muchos alimentos más, incluidos aquellos normalmente saludables, y puede extenderse hasta el rechazo de casi todo alimento y líquido.

La característica principal de los anoréxicos es su percepción física de sí mismos: se ven gordos aunque estén muy delgados.

Síntomas

  • Síntomas emocionales y conductuales:
  • Miedo intenso a engordar.
  • Negación a mantener el peso adecuado para su edad, estatura y necesidades.
  • Negación del hambre y negativa a comer.
  • Depresión y ansiedad.
  • Irritabilidad.
  • Pensamientos de suicidio.
  • Pérdida del deseo sexual.
  • Mal uso de laxantes, diuréticos, enemas y supresores del apetito.
  • Reducción de las interacciones y relaciones con otras personas.

Síntomas físicos:

  • Pérdida extrema de peso sin razón aparente para los demás. Apariencia sumamente delgada.
  • Piel seca y amarillenta o manchada.
  • Sensibilidad extrema al frío.
  • Fatiga.
  • Estreñimiento.
  • Amenorrea (ausencia de menstruación).
  • Vello suave que cubre el cuerpo.
  • Mareos.
  • Desmayos.
  • Cabello seco y quebradizo. A menudo se cae.
  • Ritmo irregular del corazón.
  • Presión arterial baja.
  • Deshidratación o boca seca.
  • Insomnio.
  • Pérdida de resistencia ósea o hasta osteoporosis.
  • Atrofia muscular.

Factores de riesgo

-Pertenecer al género femenino. La anorexia se presenta con más frecuencia en las niñas, adolescentes y mujeres.

-Haber padecido un trastorno de ansiedad en la niñez.

-Mostrar preocupación por el peso y la silueta.

-Ser adolescente. Tiende a presentarse comúnmente entre los adolescentes pues son muy susceptibles ante todos los cambios que se presentan en su cuerpo y su mente durante este período.

-Practicar ciertos deportes o disciplinas artísticas. Bailarines, atletas, modelos, actores y presentadores de televisión tienen mayor riesgo de padecer anorexia al estar en el centro de los medios de comunicación, que pueden hacer eco de las modas que relacionan la delgadez con el éxito y la belleza. Los bailarines y deportistas, además, suelen estar sometidos a mucha presión y a dietas rigurosas.

-Tener una imagen negativa de sí mismo.

-Haber experimentado problemas de alimentación durante la niñez.

-Mantener o cultivar ciertas ideas sociales o culturales sobre la belleza y la salud. Por ejemplo, que las personas delgadas son más hermosas.

-Ser perfeccionista o tener un apego excesivo por las reglas.

-Cambios en los genes o cierta actividad de las neuronas. Es posible que ciertos cambios genéticos propicien que una persona sea más susceptible a la anorexia.

-Tener un padre, hermano o hijo con anorexia. Cerca de una quinta parte de las personas con anorexia tienen un familiar con un trastorno alimentario.

-Experimentar una o varias transiciones. Una ruptura amorosa, un traslado de ciudad, una pérdida, etcétera, pueden provocar estrés emocional y aumentar la vulnerabilidad ante padecimientos como la anorexia.

Mantener o cultivar ciertas ideas sociales o culturales sobre la belleza y la salud, puede llevar a una persona hacia la anorexia.

Causas

Una persona puede desarrollar anorexia por varios motivos, a menudo complejos; no obstante, se desconoce la causa exacta. Lo más probable es que sea resultado de la combinación de muchos factores biológicos, ambientales y psicológicos. La cultura juega un papel importante. El estándar de belleza actual en la mayor parte de la sociedad occidental exige que las mujeres sean delgadas y tengan un abdomen plano, por lo que las jóvenes a menudo sienten presión por ajustarse a él. Además, una persona puede estar sometida a presión por algunos grupos sociales: la familia, los instructores, los empleadores, etcétera.

Por supuesto, la presión por sí sola no produce anorexia; se cree que algunas características y rasgos psicológicos o emocionales pueden contribuir. Muchas personas con anorexia muestran rasgos de personalidad obsesiva-compulsiva, perfeccionista y ansiosa que les “facilita” cumplir dietas muy estrictas y pensar que nunca están tan delgados como podrían y deberían. Incluso podría estar implicado el miedo a ser ridiculizado o humillado y el deseo de ser percibido siempre de forma positiva.

El estrés emocional o el experimentar evento traumático en la vida antes o durante la pubertad pueden empujar a una persona hacia un trastorno alimentario. El ambiente familiar influye también. Los padres que creen que la apariencia es muy importante o que critican el cuerpo de sus hijos son más propensos a tenerlos con anorexia u otro trastorno alimentario.

Como se ha mencionado, aún no se sabe bien cómo los genes pueden estar implicados, pero no se descarta la posibilidad de que lo estén. De modo similar, la serotonina, una hormona que juega un papel en el estado de ánimo, puede estar implicada.

Complicaciones

La anorexia nerviosa es capaz de provocar la muerte debido a la deficiencia de nutrientes en el cuerpo. A lo largo del trastorno, pueden presentarse:

-Desnutrición y anemia.

-Debilitamiento de huesos u osteoporosis por deficiencia de calcio.

-Disminución de las células blancas de la sangre. Estos son los encargados de proteger el cuerpo contra los microorganismos, por lo que su disminución hace a la persona más vulnerable ante las infecciones.

-Problemas del corazón, como insuficiencia cardíaca o ritmos anormales, debido a la reducción de los niveles de potasio.

-Insuficiencia renal u otros problemas de los riñones.

-Problemas gastrointestinales, como diarrea o estreñimiento.

Depresión, que puede llevar al suicidio.

-Crecimiento lento en los adolescentes.

-Caries dental.

-Deshidratación.

-Dificultad para concebir o esterilidad.

-Convulsiones provocadas por la pérdida de líquidos y sodio.

Diagnóstico

No existe un medicamento para tratar la anorexia, pero en ocasiones se administran antidepresivos para tratar la ansiedad y la depresión.

Si una persona tiene un bajo peso evidente, no come bien o evita comer con otras personas, debe acudir con un médico. Este puede diagnosticar anorexia con base en un examen físico en el que realiza observaciones del estado de salud: mide y pesa, escucha el corazón, registra la temperatura, la frecuencia cardíaca y el pulso y demás signos vitales. Suele necesitarse una evaluación psicológica para detectar si el paciente muestra pavor a engordar pese a estar bajo de peso, se niega a mantener el peso normal para una persona de su edad y características o tiene una imagen corporal distorsionada.

Un análisis de sangre, de electrolitos, de orina, de la función renal, de la función hepática y hasta un electrocardiograma permiten conocer la salud interna del paciente y esclarecer su padecimiento.

Tratamiento

Es complejo, pues aunque es importante que la persona suba de peso, lo primero que suele hacerse es lograr que reconozca su problema. Una vez hecho esto, se sigue un tratamiento que incluye atención de nutricionistas, psicólogos y otros expertos en trastornos alimentarios, que debe seguirse durante más tiempo para evitar una recaída. No existe un medicamento para tratar la anorexia, pero en ocasiones se administran antidepresivos para tratar la ansiedad y la depresión.