Los eclipses son fenómenos astrológicos que se caracterizan por la alineación de los astros y la creación de sombras que son visibles en distintos puntos de la Tierra. Esto no representa peligro alguno para el planeta y sus habitantes; sin embargo, algunos cambios pueden ocurrir sin que nos percatemos de ello.

El 21 de agosto de 2017 parte de América será testigo de uno de los acontecimientos naturales más esperados: un eclipse de Sol. Este comenzará específicamente en la costa de Oregon para difuminarse al final de la costa de Charleston en Carolina del Sur y continuar su camino por el océano Atlántico.

Un eclipse solar ocurre cada dos años en alguna parte de la Tierra; algunas veces es visible dentro de una amplia extensión territorial poblada, pero otras veces solo es observable en lugares remotos o sobre océanos. Es por ello que cuando aparece en algún sitio concurrido, la difusión es masiva. Esta es la primera vez desde el año 1918 que los Estados Unidos de América experimenta un eclipse total de Sol de manera exclusiva.

Un eclipse puede tener diferentes connotaciones para los humanos. Unos lo ven como algo sorprendente y natural y otros como algo místico y con posibles consecuencias energéticas, pero cuántos de nosotros ha pensado en aquellos que se enfrentan a la variación repentina de luminosidad sin comprender lo que pasa. Nos referimos a los animales.

Reacciones de los animales ante un eclipse.

Imagínese usted qué sucede con la fauna de actividad nocturna o aquella que depende de los cambios crepusculares para realizar sus actividades. Ante esta curiosidad que se ha despertado en muchas personas, los zoológicos esperan gran afluencia de visitantes ese día, como por ejemplo, el Nashville Zoo ubicado en Tennessee, Estados Unidos, que además repartirá gafas solares a los visitantes.

¿Cuáles son los tipos de eclipse solar?

Trabajadores de zoológicos comentan que primates como lémures y chimpancés, así como elefantes y jirafas tienen gran expectativa entre la gente, pues se espera que realicen comportamientos extraños como se ya se ha visto en algunos acontecimientos pasados.

Hay mucha información científica sobre el comportamiento animal durante algún cambio en el entorno. Nuestras mascotas pueden asustarse ante los truenos y las aves huyen hacia el lado contrario cuando perciben problemas anticipadamente, algo en lo que el ser humano no está sensibilizado. Con esto, podemos saber que los animales son más sensibles y vulnerables a los fenómenos naturales y a la alteración de los elementos abióticos.

Reacciones animales

Desde la época victoriana hay documentación que narra cómo las hormigas que llevaban su alimento segundos antes de una puesta total de eclipse de Sol, se detuvieron y permanecieron inmóviles hasta que la luz regresó. En 1239 el monje italiano Ristoro d’Arezzo escribió: “todos los animales y pájaros estaban aterrorizados”. En el eclipse solar de 1997 ocurrido en México, se observó a los lagartos realizar actividades crepusculares a plenas horas del día.

Casos similares se miran con varios tipos de aves que se instalan en sus árboles como si fuera la noche; los hipopótamos se mantienen dentro del agua como protección y las mariposas se esconden. Sin embargo, no todos los animales tienen reacciones, como los perros domésticos que no pueden percatarse de la luz externa o las vacas, quienes actúan muy normal ante los espectáculos astrales, aunque un importante número de granjeros aseguran que sus vacas regresaron al granero a descansar durante eventos como estos.

Afectación de los eclipses hacia la fauna.

Reacciones de las arañas ante los eclipses solares.

Otros estudios comprueban el inicio de actividad de animales nocturnos como mosquitos y murciélagos, y que arañas de la familia Araneidae destruyen sus telarañas durante un eclipse. Usted podría ser testigo de estos ejemplos dados, pues son criaturas que fácilmente podrían rondar en su jardín, en los árboles cercanos a su hogar, o en el lugar donde usted vea el eclipse.

La investigadora Tora Greve que se encontraba en Zambia en 2001, notó que cuando el Sol desapareció, las ranas comenzaron a hacer fuertes ruidos y que las aves rapaces dejaron de transitar por las alturas, probablemente debido al cambio en la temperatura del aire.

Animales y eclipses solares.

Comportamiento de las aves ante los eclipses.

Lo que aseguran los expertos es que no ha sido posible observar la modificación de conducta de ciertos animales que viven en lugares muy lejanos. Se requeriría trasladarse a dichos rincones de la Tierra donde ocurren algunos eclipses solares para tener un registro de lo que sucede.

Es muy poco el tiempo de estado de oscuridad total o penumbra que se logra a través de un eclipse solar, y pareciera inverosímil que todos estos cambios de comportamiento animal pueden suscitarse tan rápidamente, pero verdaderamente sucede. Las criaturas no humanas están estrechamente conectadas con la naturaleza y dependen completamente de ella para saber en qué momento deben dormir, convivir o comer.

Ahora que sabemos que no somos los únicos en reaccionar, en el próximo eclipse podríamos echar un vistazo a los animales que tengamos cerca para ser testigo de lo que la ciencia ya ha comprobado.

 

 

 

Referencias

http://edition.cnn.com/2017/08/07/health/animals-react-to-the-eclipse/index.html

http://news.nationalgeographic.com/2017/08/animals-react-total-solar-eclipse-august-space-science/