La gran cantidad de basura que se ve en las calles de Nueva Delhi evidencia la deficiente gestión de recursos que ahí existe. En una ciudad donde se generan alrededor de 8,000 toneladas métricas diarias de residuos sólidos urbanos, el manejo de la basura es todo un reto que requiere medidas urgentes.

Nueva Delhi no es la única ciudad que necesita mejorar su gestión de recursos. Todas las ciudades y zonas pobladas del mundo necesitan una manera para hacer frente a las inmensas cantidades de residuos que se generan día con día y que amenazan la salud del medio ambiente, puesto que los desechos son uno de los principales factores de contaminación del suelo, del aire y del agua.

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Los problemas ecológicos contemporáneos comenzaron a surgir o agravarse a partir de la Revolución Industrial. Aunado a esto, la población mundial ha crecido sobremanera y las necesidades, los recursos para satisfacerlos y el impacto de sus actividades en la naturaleza también. Es lógico que la cantidad de los residuos sea hoy más grande que los de la época preindustrial.

Los gobiernos han aplicado diversos métodos para el manejo de residuos, unos con más éxito que otros. La gestión de residuos no es más que la generación, la recolección, la manipulación, el trato eficiente y la disposición de los desechos de cualquier tipo, de acuerdo con las leyes locales, nacionales o internacionales vigentes. Esto incluye prácticas como la incineración y el arrojo en los vertederos, pero éstos producen a su vez contaminación del aire y del suelo.

Algunos métodos de eliminación de residuos son más eficientes que los anteriores. Por eso, la eficiente gestión de los residuos implementa un sistema coordinado e integral para reducir al mínimo el impacto tanto de la basura como de su propio manejo, conformándose en un elemento de sostenibilidad. ¿Qué significa esto? Es la aplicación de técnicas como el reciclaje, la elaboración de composta y la reducción del consumo de productos que generan basura sólida o inorgánica y que son proclives de contaminar.

Un sitio que gestiona adecuadamente sus desechos contribuye a la preservación del medio ambiente. Dada la dificultad actual de reducir la cantidad de productos que se usan (hablamos de consumismo e ideologías contrarias a la conciencia ambiental que imperan y que implican una reeducación), la gestión de residuos puede ser un arma sumamente útil para contrarrestar el problema. Si suponemos que todos los lugares del mundo lo hicieran, el planeta tendría una mayor oportunidad de conservarse sano, limpio y bello.

¿Por qué gestionar adecuadamente los residuos? Aquí van nuestras razones:

1.- Minimiza la extracción de recursos. El reciclaje de materiales alarga la vida de los materiales para que puedan ser utilizados en otros productos. Por ejemplo, la madera de un sofá cuya tela se vuelve vieja y deshilachada puede servir para hacer otro mueble y así se evita el uso de más madera que implica deforestar zonas de árboles. Ahora, imagina los casos a gran escala. El plástico, los minerales metálicos, el vidrio, el papel y casi todo material pueden reciclarse para minimizar la extracción de más recursos de la naturaleza.

2.- Facilita la recuperación de recursos y energía. Frecuentemente se requiere más energía al fabricar un producto con materias primas recién extraídas, que con materiales reciclados, y no hay que olvidar este potencial para reducir la cantidad de desechos sólidos.

3.- Reduce los riesgos a la salud humana. El contacto con los desechos es fuente de problemas para la salud de la piel, los pulmones y otros órganos de las personas. El aire contaminado produce numerosos problemas respiratorios en las ciudades más contaminadas, y en otras donde la basura se desecha por montones el cólera y demás enfermedades gastrointestinales no son raros.

Es un punto donde la mayoría de las personas estarán de acuerdo; el manejo que previene el contacto con los residuos evita los problemas de salud pública.

4.- Produce buenos hábitos a largo plazo. Hay quien dice que para conocer a una persona o una familia bastará echar un vistazo a su basura. El manejo eficiente de los residuos empieza desde el hogar y se reafirma mediante los sistemas que una localidad implementa. Un acto tan sencillo y básico como la separación de la basura en orgánica e inorgánica puede convertirse en un hábito que trascienda los años y el círculo familiar.

En Suecia, el 99 por ciento de la basura es reciclada e incluso es sorprendente saber que el país importa basura de Noruega para convertirla en energía útil para la generación de electricidad y calefacción. En este país la gestión es eficiente y se ha replicado en todas las esferas de la sociedad.

5.- Ayuda a conservar la belleza del planeta. La menor generación de residuos reduce el volumen de basura, previene los ecocidios y evita que el aspecto superficial de los paisajes cambie de color, olor y sabor. La belleza de la naturaleza es origen de regocijo para los seres humanos, es una de las riquezas del planeta y fuente inagotable de inspiración para artistas y científicos. Esta razón no es menos importante que las demás. Un paisaje bello debe ser preservado para el disfrute de generaciones próximas.

La gestión de recursos no debería verse como la última tabla de salvación, pero puede mejorar la perspectiva medioambiental futura. Es un tema que debe tomarse en cuenta en un nivel mucho mayor, pues las circunstancias exigen acciones integrales para cambiar el camino que la humanidad está siguiendo.